La pandemia generó dificultades para gran parte del sector agrícola. Para los productores de cerdos, una de las principales preocupaciones es la disponibilidad y el precio de los ingredientes para alimentos balanceados. Desde las limitaciones en el transporte hasta las restricciones a la producción, los productores deben controlar activamente el suministro de ingredientes y ajustar la alimentación de los cerdos en consecuencia.
Analice sus ingresos por encima del costo de la alimentación.
Para los productores, es fácil fijarse en el costo por libra de ganancia de peso de un cerdo, pero esta métrica ofrece una imagen financiera poco precisa. Para los nutricionistas porcinos, es más preciso analizar el ingreso sobre el costo de alimentación (IOFC, por sus siglas en inglés) al ayudar a los productores a evaluar las decisiones sobre la nutrición de los cerdos.
El precio de un aditivo para alimentos porcinos no debería ser el único factor a la hora de decidir si se continúa o se interrumpe su uso. Un productor puede ahorrar algo de dinero, pero también puede ver reducido el rendimiento de sus cerdos, disminuyendo sus ingresos en una cantidad superior a los ahorros obtenidos.
Al conocer su IOFC, los productores pueden tomar decisiones informadas sobre la compra de alimentos balanceados, ajustando las dietas para adaptarse a la incertidumbre del mercado sin sacrificar los ingresos.
Adaptarse a los cambios del mercado
Mientras que los precios de los cultivos extensivos se disparan, también lo hace el costo de los ingredientes para alimentos balanceados porcinos. El alza de los precios del maíz suele ser un buen indicador de que los costos de los alimentos balanceados también subirán. Los costos de los alimentos balanceados para el ganado aumentaron considerablemente en 2021 y continuaron subiendo durante el primer trimestre de 2022.
Según los datos de costos de alimentación para el ciclo completo (desde el nacimiento hasta el engorde) que se muestran a continuación, se prevé que los costos de alimentación en 2022 sean un 32,6 % superiores a los de 2020. Hasta el momento, el mercado porcino ha seguido esta tendencia con un aumento de precios. Ante la proyección de una menor oferta mundial de carne de cerdo en 2022, existe optimismo entre los productores porcinos.

Fuente: Universidad de Illinois
La comunicación es clave
Los productores deben mantener una buena relación de trabajo con sus nutricionistas porcinos, especialmente en tiempos de incertidumbre.
Consultar con un nutricionista porcino Te ayudarán a adaptarte a la escasez de ingredientes sin descuidar la alimentación de tus cerdos. Sabrán cuáles son los mejores sustitutos si tu producto habitual no está disponible, y también podrán prever posibles escaseces futuras y ayudarte a prepararte con antelación.
Por ejemplo, cuando la L-lisina se volvió notablemente más difícil de conseguir, se implementaron cambios estratégicos en las dietas para aumentar la harina de soja y disminuir el maíz, o conservar la L-lisina para los lechones y las cerdas lactantes, dependiendo del inventario de lisina seca del productor.
Es posible que los productores quieran comprar menos grasa suplementaria debido a los altos precios. Un nutricionista porcino utilizará su experiencia para ayudar a encontrar un sustituto estratégico para la energía.

