Una guía práctica paso a paso para encontrar e identificar problemas en su parvada.

Ya sea para responder a un problema de producción o simplemente para comprobar la salud de la parvada, la necropsia es una forma práctica de comprender lo que ocurre en el interior de las aves.
El objetivo no siempre es identificar un único problema. En muchos casos, se trata de aprender a reconocer lo que es normal para poder identificar rápidamente cualquier anomalía. Este conocimiento te ayuda a detectar los cambios con mayor antelación y a responder con más seguridad.
Con tan solo unas pocas herramientas básicas, puedes realizar una necropsia tú mismo y recopilar información útil, no solo para orientar tus propias decisiones, sino también para compartirla con tu veterinario, nutricionista o equipo técnico a medida que avanzas en los siguientes pasos.
Aquí les presentamos nuestro sencillo proceso de 7 pasos, junto con un video explicativo de un especialista en aves de corral.
1. Preparación
A. Antes de comenzar
La necropsia es una herramienta para diagnosticar problemas.
Se utiliza cuando hay algún cambio en el gallinero o cuando se quiere comprobar que las aves están sanas y funcionan con normalidad. Ayuda a relacionar lo que se observa en el gallinero, como una menor producción o cambios de comportamiento, con lo que ocurre en el interior del ave.
Incluso las observaciones más pequeñas pueden ser útiles. Tomar notas y registrar tus hallazgos te ayudará a identificar patrones a lo largo del tiempo y te proporcionará mejor información si necesitas la ayuda de un veterinario o del equipo de soporte técnico. Además, refuerza la importancia de mantener registros de producción precisos, como la producción de huevos, el consumo de alimento y agua, la mortalidad y el comportamiento, ya que estos datos suelen ser las primeras señales de que algo ha cambiado en la parvada.
B. Herramientas y configuración
No necesitas equipos sofisticados para realizar una necropsia. Muchos productores lo hacen con éxito utilizando herramientas que ya tienen a mano.
Los suministros básicos incluyen:
- Tijeras afiladas o tijeras de cocina
- Guantes
- Una superficie de trabajo limpia
- Cubo con agua jabonosa o desinfectante
- Toallas o toallas de papel
- Cuaderno o teléfono para registrar las observaciones.

Un paso útil es sumergir el ave en agua jabonosa antes de comenzar. Esto evita que las plumas salgan volando, hace que el proceso sea más limpio y ayuda a reducir la propagación de patógenos externos.
Recuerda que este proceso no tiene por qué ser perfecto. El objetivo es observar, aprender y recopilar información.

2. Examen externo
Antes de comenzar el examen interno, observe detenidamente el estado externo del ave. Muchos problemas pueden detectarse sin necesidad de realizar ningún corte.
Empieza por la cabeza y ve bajando por el cuerpo.
A. Cabeza y rostro
Las aves sanas suelen presentar:
- Ojos brillantes y claros
- Rosa, cresta firme y barbillas
- No hay hinchazón ni secreción.
- Limpiar las fosas nasales
Los ojos nublados, la hinchazón o la secreción nasal pueden indicar problemas respiratorios. Las lesiones dentro de la boca pueden sugerir problemas relacionados con la alimentación, como la exposición a micotoxinas.
B. Cubierta de plumas
El estado del plumaje proporciona una visión rápida de la salud y el comportamiento general de la parvada.
Esté atento a:
- Plumas faltantes
- Signos de picoteo
- Arañazos/hematomas
- parásitos externos
- Plumas muy sucias
C. Área de ventilación
La cloaca puede revelar mucha información tanto sobre el estado de producción como sobre la salud digestiva, por lo que es un área importante que se debe revisar durante cada necropsia.
Observe atentamente lo siguiente:
- Un conducto de ventilación sucio puede indicar un problema en el sistema digestivo, como diarrea o mala salud intestinal.
- En esta zona pueden observarse parásitos externos.
- Busque cualquier lesión, hinchazón, enrojecimiento o irritación, ya que podrían ser indicadores de picoteo o infección.
- En el caso de las gallinas ponedoras, se puede determinar si una ave está poniendo huevos palpando entre los huesos púbicos. Si se pueden introducir aproximadamente tres dedos entre los huesos púbicos, es probable que la ave esté poniendo. Si los huesos púbicos están juntos y la zona es firme, es un claro indicio de que la ave no está poniendo huevos.
D. Piernas y pies
Comprobar lo siguiente:
- Hinchazón en las articulaciones
- Irritación o llagas, como por ejemplo en el caso de la pododermatitis.
- Signos de deshidratación, como escamas en las piernas que se ven tensas, secas o pegadas a la pierna, y piel que no recupera su forma rápidamente al pellizcarla suavemente (permanece abultada o vuelve lentamente a su posición original).
Las escamas sanas de las patas deben estar planas contra la piel. Las escamas levantadas o ásperas pueden indicar la presencia de parásitos externos.
3. Abriendo el pájaro
Una vez finalizado el examen externo, se puede comenzar a abrir la cavidad corporal.
Empiece haciendo una pequeña incisión justo debajo del esternón. A continuación, retire con cuidado la piel para exponer el músculo pectoral y los órganos internos.

Al levantar la piel del ave, preste atención a:
- Color muscular
- condición corporal
- Niveles de grasa
- Cualquier lesión o decoloración inusual.
El músculo pectoral debe tener un aspecto similar al de una pechuga de pollo deshuesada comprada en el supermercado, con un color y una textura uniformes. Las pequeñas irregularidades, si bien no suelen ser graves, conviene tenerlas en cuenta.

Si hay una acumulación de grasa, como en la imagen de arriba, puede ser un indicador útil del estado físico y del equilibrio energético.
En un ave sana, se debe observar una capa de grasa moderada y uniformemente distribuida, ni excesiva ni completamente ausente. La grasa debe estar presente de forma ligera alrededor del abdomen y los órganos, pero no debe obstruir la visión ni dificultar la distinción de los órganos.
Cuando la grasa se acumula en exceso, suele manifestarse como una gran capa de grasa abdominal y depósitos de grasa gruesos y amarillentos alrededor de los órganos. Esto puede indicar un consumo excesivo de energía o una actividad reducida. Si bien cierta cantidad de grasa es normal, un exceso puede indicar que las aves consumen más energía de la que gastan y, con el tiempo, puede afectar su salud y rendimiento.
El exceso de tejido adiposo puede estar asociado con:
- Disminución de la producción o persistencia de huevos.
- Síndrome del hígado graso o hígado pálido y agrandado
- Menor eficiencia de alimentación
- Mayor sensibilidad al estrés térmico.
- Problemas reproductivos, incluyendo problemas de puesta interna o de calidad de los huevos.
4. Recorrido órgano por órgano
Tras retirar la piel y examinar el músculo pectoral, la condición corporal y la almohadilla de grasa, se puede acceder al interior del ave. Para acceder a los órganos, continúe abriendo el ave desde la misma zona debajo de la quilla, cortando cuidadosamente la pared corporal y a lo largo de la caja torácica para exponer la cavidad abdominal.
Una vez abierta la cavidad, espere un momento antes de extraer cualquier objeto. Observe la posición, el color y el aspecto general de los órganos, y anote cualquier anomalía (manchas, lesiones, inflamación, líquido, etc.).

A. Sistema digestivo
El tracto digestivo es una de las zonas más importantes a evaluar durante una necropsia, ya que muchos problemas de salud y rendimiento comienzan en el intestino.
Los órganos clave que se deben examinar son:
- Cultivo
- Proventrículo
- Molleja
- Intestino delgado
- Ciego
- intestino grueso
- Páncreas

Un tracto digestivo sano generalmente presenta:
- Color de tejido liso y uniforme
- No se observaron lesiones importantes ni hemorragias.
- Contenido y consistencia intestinal normales
- No se observan parásitos.
La molleja debe ser musculosa y firme, ya que es la encargada de triturar el alimento. Es normal y esperable encontrar pequeñas piedras o gravilla en su interior.

Al examinar los intestinos, es importante abrir secciones y mirar hacia adentro, no solo hacia afuera. Algunos problemas, como los parásitos intestinales, solo pueden ser visibles internamente.

B. Sistema respiratorio
El sistema respiratorio incluye:
- Tráquea
- Pulmones
- sacos de aire

Los pulmones sanos deberían tener el siguiente aspecto:
- “De color homogéneo (rojo rosado brillante)
- Esponjoso, pero firme
- Libre de hinchazón y exudado
Los sacos de aire deben ser:
- Claro
- Delgado
- Transparente
La opacidad de los alvéolos o la acumulación de líquido pueden indicar una enfermedad respiratoria o estrés ambiental, como polvo o amoníaco.
C. Sistema reproductor
En las gallinas ponedoras, el sistema reproductivo proporciona información valiosa sobre el estado de producción.
Las gallinas ponedoras sanas suelen presentar:
- Múltiples folículos amarillos
- Huevos en desarrollo
- Color normal del tejido: sin puntos, colores desvaídos o en transición, ni lesiones.
Si no se observan folículos en desarrollo, es posible que el ave no esté poniendo huevos activamente.

También se pueden observar folículos deformados o hemorrágicos, vitelo libre en la cavidad abdominal o inflamación e infección en el oviducto. Todas estas anomalías pueden indicar un desafío y deben registrarse y comentarse con un veterinario o especialista.
D. Hígado y órganos inmunitarios
El hígado es uno de los primeros órganos que verás después de abrir la cavidad corporal.

Un hígado sano debería ser:
- Rojo oscuro
- Liso
- Color uniforme
Un hígado pálido o amarillento puede indicar exceso de grasa o estrés metabólico. Las manchas también pueden indicar enfermedades como el hígado graso.
El bazo y los riñones también deben estar:
- Color uniforme
- Libre de lesiones
- De tamaño normal, sin hinchazón ni inflamación.
Estos órganos contribuyen al buen funcionamiento del sistema inmunitario y a la salud en general, por lo que cualquier cambio en ellos puede indicar una enfermedad subyacente o un desequilibrio nutricional.

5. Hallazgos comunes y por qué son importantes
Durante las necropsias, algunos hallazgos aparecen con más frecuencia que otros.
Comprender su significado puede ayudarte a responder de forma rápida y adecuada.
gusanos
Los parásitos son comunes, especialmente en aves criadas en libertad o en granjas con acceso al exterior.
Los parásitos intestinales pueden habitar diversas secciones del tracto digestivo, y cada especie prefiere una ubicación diferente. Es importante observar la apariencia del parásito o parásitos y la zona del tracto digestivo donde se encuentra. Cualquier anomalía debe examinarse cuidadosamente y documentarse.
Manchas o lesiones
Las manchas, los hematomas o la decoloración suelen indicar inflamación, infección o daño tisular.
Una regla sencilla para recordar: Las manchas en el interior de las aves no son normales.
Estos hallazgos siempre deben registrarse y supervisarse.
6. Cuándo actuar y cuándo consultar a alguien
La necropsia proporciona información útil, pero no siempre ofrece un diagnóstico definitivo.
Deberías considerar contactar a un veterinario o especialista en aves de corral cuando observes lo siguiente:
- Varias aves afectadas
- Mortalidad inusual
- Lesiones graves o hinchazón
- Disminución rápida de la producción
- Hallazgos que no reconoces
Incluso tomar fotografías puede ser útil. Muchos profesionales pueden revisar las imágenes y guiar los siguientes pasos de forma remota.
Dónde enviar las muestras
Si se requieren pruebas adicionales, las muestras que se suelen enviar incluyen:
- Secciones intestinales
- Tejido hepático
- tejido pulmonar
- Aves enteras
Su veterinario o laboratorio de diagnóstico puede brindarle orientación sobre qué muestras son más útiles. Algunos lugares excelentes para enviar muestras son: Universidad de Minnesota y Estado de IowaAsegúrese de leer detenidamente todas las directrices y normativas antes de enviar las muestras.
7. Limpieza
Una vez finalizada la necropsia, es fundamental una limpieza adecuada para proteger al resto de la parvada.
Las mejores prácticas incluyen:
- Para deshacerse del ave correctamente, hay que meter el cadáver en una doble bolsa y tirarlo a la basura, o enterrarlo profundamente para evitar la propagación de enfermedades.
- Herramientas de limpieza con desinfectante
- Lavarse bien las manos
- Desinfección del área de trabajo
En resumen, realizar una necropsia no se trata de convertirse en veterinario, sino de comprender a tus aves. A veces encontrarás un problema evidente; otras veces, todo parecerá normal. Ambos resultados son valiosos.
Cuanto más familiarizado estés con el aspecto interno de las aves sanas, más rápido reconocerás cuando algo cambie y antes podrás tomar medidas para proteger a tu parvada.
Vea el tutorial completo de la necropsia.
¿Quieres ver la necropsia realizada paso a paso en lugar de solo leer sobre ella? Mira el video tutorial completo con Ralco La especialista en aves de corral, Alea Gigliotti, realiza una evaluación externa, abriendo el ave y examinando cada uno de sus principales sistemas orgánicos.

