La cría de terneros lecheros sanos implica realizar tareas importantes como el descornado y la castración, prácticas que contribuyen a la seguridad y productividad del rebaño. Sin embargo, seamos sinceros, estos procesos pueden ser duros para los terneros, por lo que un cuidado adecuado y el control del dolor son fundamentales.
Los estudios demuestran que controlar el dolor no solo proporciona mayor comodidad a los terneros, sino que también reduce el estrés y favorece una recuperación más rápida. Al priorizar el alivio del dolor, contribuyes a que tus terneros gocen de una mejor salud y un rendimiento óptimo a largo plazo.
Aquí te explicamos cómo puedes convertir el control del dolor en una parte fundamental de tu rutina de cuidado de los terneros.
Castración: Estrategias para el manejo del dolor
La castración es fundamental para el manejo del rebaño, ya que reduce la agresividad y mejora la comercialización de los terneros. Gracias a avances como el semen sexado, las prácticas de cruzamiento lechero y un mercado creciente para los terneros machos, la importancia de una castración adecuada es mayor que nunca.
En las explotaciones lecheras, los métodos de castración más utilizados son la extirpación quirúrgica y la colocación de bandas elásticas, cada uno de los cuales ofrece beneficios y consideraciones distintas para la salud y el manejo del rebaño.
Dolor asociado a la castración
Seamos realistas: la castración es dolorosa. Sin un control adecuado del dolor, los terneros pueden sufrir molestias importantes durante días. Un buen manejo del dolor puede marcar la diferencia y facilitar una recuperación más rápida.
En lo que respecta a los métodos de castración, existen diferencias clave en el manejo del dolor entre la castración con bandas elásticas y la castración quirúrgica. La castración con bandas elásticas es menos invasiva, lo que significa que causa menos dolor y estrés inmediatos durante el procedimiento. También reduce el riesgo de infección, ya que no hay heridas abiertas, y el manejo del dolor con bandas elásticas suele ser sencillo, centrándose en el alivio localizado.
Sin embargo, el dolor asociado con la colocación de la banda tiende a intensificarse en las horas o días posteriores al procedimiento, a medida que el tejido comienza a necrosarse, lo que puede prolongar las molestias y el período de recuperación de el ternero. Una colocación incorrecta de la banda también puede provocar complicaciones, como una castración incompleta o inflamación del tejido.
Por otro lado, la castración quirúrgica ofrece resultados inmediatos al extirpar los testículos en un solo procedimiento. Si bien el dolor inicial es más intenso, las molestias suelen desaparecer más rápidamente en comparación con la ligadura con bandas, lo que acorta el período de recuperación.
Este método también permite un seguimiento más sencillo de posibles complicaciones como infecciones o hemorragias, de modo que se pueda intervenir más rápidamente si surgen problemas.
Sin embargo, la castración quirúrgica conlleva un mayor riesgo de infección debido a la herida abierta y requiere cuidados posteriores al procedimiento muy cuidadosos para una correcta cicatrización.
Protocolo de manejo del dolor para la castración
La incorporación de estrategias eficaces para aliviar el dolor, como anestésicos locales o antiinflamatorios no esteroideos (AINE) como el meloxicam, puede mejorar significativamente la comodidad y la recuperación de el ternero.
Administre un medicamento antiinflamatorio como el meloxicam de 2 a 4 horas antes del procedimiento. Esto ayuda a reducir el dolor y la inflamación, favoreciendo una mejor recuperación de los terneros. La dosis es sencilla: 1 mg por kg de peso corporal (aproximadamente 5-6 cc para la mayoría de los terneros).
A continuación, aplique una mezcla de lidocaína (anestésico) y xilacina (sedante) para adormecer la zona. Esta combinación requiere la asistencia de un veterinario, así que planifique con anticipación. Mezcle 250 ml de lidocaína al 2% con 700 mg de xilacina (aproximadamente 7 mg/ml). Inyecte 7 cc a cada lado del escroto para bloquear eficazmente las señales nerviosas.
Nota: Consulte siempre a un veterinario al desarrollar protocolos de control del dolor para satisfacer las necesidades específicas de sus terneros.
Por último, después del procedimiento, no olvide el control de moscas. Productos como Carton IV pueden proteger la zona, especialmente durante el clima cálido. Para ayudar a los terneros a recuperarse más rápido, considere un suplemento como Start Strong for Calves, lo que aumenta el apetito y la energía para que los terneros vuelvan a tomar leche y alimento.
Descornado: Estrategias para el manejo del dolor
El descornado es otra tarea esencial, aunque estresante, que garantiza la seguridad tanto del rebaño como de quienes lo manejan. Los dos métodos más comunes son la cauterización con hierro candente y la aplicación de pasta cáustica. Sin un control adecuado del dolor, ambos pueden causar molestias importantes.
Dolor asociado con el descornado
Quemar a los terneros con un hierro candente provoca un estrés inmenso, sobre todo sin anestesia. El intenso calor aplicado a los brotes de los cuernos causa un dolor inmediato y considerable. Si bien la sedación y la anestesia local pueden mitigarlo durante el procedimiento, no eliminan las molestias en las horas y los días posteriores. Por ello, es fundamental un control adecuado del dolor para minimizar el estrés y acelerar la recuperación.
La aplicación de una pasta es una alternativa menos invasiva. Consiste en una quemadura química en el brote del cuerno para impedir su crecimiento. Si bien puede causar menos dolor inmediato que el hierro caliente, requiere una aplicación y supervisión cuidadosas, ya que el producto químico puede extenderse a la piel circundante si no se manipula correctamente.
Según las investigaciones, los terneros descornados con pasta cáustica mientras están sedados con xilacina experimentan dolor. Sin embargo, esta respuesta es menos severa que la causada por el descornado con hierro caliente, incluso con anestesia local y sedación. Curiosamente, la anestesia regional con lidocaína no parece aliviar el dolor en las horas posteriores a la aplicación de la pasta, lo que subraya la necesidad de estrategias adicionales para el manejo del dolor, como los AINE.
La investigación sugiere que el descornado con pasta cáustica combinado con sedación con xilacina es más humano, más sencillo y menos invasivo que el descornado con hierro caliente, sedación y anestesia local.
Sin embargo, sin la intervención adecuada, el dolor causado por cualquiera de los dos métodos puede persistir durante varios días. Las soluciones eficaces para aliviar el dolor, como los AINE (antiinflamatorios no esteroideos) como el meloxicam, pueden solucionar este problema y contribuir al bienestar general de el ternero.
Las investigaciones también han revelado que las heridas causadas por pastas cáusticas tardan una media de 18,8 semanas en cicatrizar por completo, mientras que las causadas por hierro caliente tardan entre 7 y 9 semanas.
Protocolo de manejo del dolor para la descornadura
Al utilizar un hierro caliente para descornar, priorizar el control del dolor no solo es recomendable, sino esencial. Inyectar 7 cc de lidocaína a cada lado de la cabeza bloquea las señales nerviosas, reduciendo el dolor agudo que experimentan los terneros durante el procedimiento.
Combinar esto con sedación con xilacina proporciona un alivio adicional del dolor y minimiza el estrés, lo que facilita el proceso para los terneros. Sin embargo, es importante tener en cuenta que, incluso con estas intervenciones, el dolor del descornado con hierro caliente puede persistir durante varios días, lo que requiere cuidados continuos para favorecer la recuperación.
El control del dolor se utiliza con menos frecuencia en el descornado con pasta cáustica, pero los estudios recientes mencionados anteriormente subrayan la necesidad de una monitorización cuidadosa y de antiinflamatorios como los AINE.
Nota: Consulte siempre con un veterinario al elaborar un protocolo de control del dolor para la descornadura, a fin de garantizar una atención óptima y el cumplimiento de las normativas locales.
En ambas técnicas, medidas como el control de moscas, el mantenimiento de un entorno limpio y la vigilancia de los signos de infección o estrés pueden promover significativamente la curación y mejorar el cuidado de los terneros.

Genética sin cuernos: una solución a largo plazo
Para evitar por completo la eliminación de los cuernos, considere la cría selectiva para obtener genética sin cuernos. Los terneros con genes sin cuernos nacen sin ellos, lo que convierte esta opción en una solución humanitaria y práctica a largo plazo. También es una excelente opción si utiliza cruces de ganado de carne y lechero.
En resumen: priorice el control del dolor para obtener mejores resultados.
El control del dolor no es solo algo deseable, sino imprescindible. Al minimizar las molestias durante la castración y el descornado, estás preparando a tus terneros para el éxito.
Esto es lo que debes recordar:
Utilice meloxicam, lidocaína y xilacina para un alivio eficaz del dolor.
Consulte con su veterinario para conocer todos los protocolos de control del dolor.
Utilice productos para el control de moscas para proteger las heridas.
Favorece la recuperación con suplementos como Start Strong for Calves.
Planifique con anticipación utilizando genética sin cuernos para eliminar la necesidad de descornar.
Con estas estrategias, podrá facilitar estos procedimientos tanto para sus terneros como para su explotación. ¡Un poco de cuidado marca una gran diferencia a la hora de crear un rebaño más sano y feliz!

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Start Strong for Calves Es un medicamento oral natural que favorece el apetito, la salud digestiva y proporciona a los recién nacidos la energía que necesitan.
Referencias:

